Como me gusta ésta época del año. Me encanta poder ir descalza por la arena de la playa, cerca de la orilla, notando el mar bañando mis pies. Siempre a primeras horas de la mañana o al atardecer, momentos mágicos con una luz indescriptible.

Sigo en busca de madera, como no! parte de mi trabajo y de vuestros deseos. Ahora es más difícil encontrar playas y calas con tesoros ya que las limpian y preparan para que los bañistas disfruten de ellas. Espero que las dejen igual de limpias que cuando llegaron!

Cuando voy en busca de madera, no sólo encuentro maravillosos palos de diversas formas esculpidos por la erosión del mar y el viento. Voy con otra bolsa para recoger los plásticos y diferentes formas sintéticas que me encuentro en mi búsqueda. En el fondo del mar, cuando buceo, también encuentro plásticos, latas y demás elementos que vamos recogiendo.

Pero en las playas siempre hay “vigilantes” que intentan, además de comer y pillar algun manjar, que no destrocemos su habitad.

Hay playas escondidas o de difícil acceso en las que encuentro mucha materia prima para mis obras. En ellas encuentro la inspiración para nuevas esculturas con las que hago felices a las personas que, como yo, comparten la pasión por el mar.